Una Corona Dental Con Impresión 3d

Influencia de la impresión 3D en realizar una corona odontológica

A quién hoy en día no le han puesto una corona odontológica y lo traumático, costoso y sufrimiento prolongado que puede llegar a ser. Para no citar muy en detalle esta no muy buena experiencia de la primera corona, podemos destacar los siguientes pasos: primero deben tratarte el diente dañado, hacerte el tratamiento de conducto, tomarte el molde, mandar a realizar el núcleo, mandar a realizar la corona, tratar de acomodarla, algunas veces repetir el proceso desde tomarse nuevamente el molde por que la corona no calzó bien, etc…

Para nuestro bien como pacientes, esto podría ser cosa del pasado gracias a la tecnología, la influencia y avances de la impresión 3D en el sector de la medicina y que algunos odontólogos están adecuando e implementando en sus actividades, mediante el uso de la odontología CAD/CAM. Hoy en día el paso del moldeado dental podría ser cambiado por el escaneo digital bucal y la posterior digitalización del diente afectado con una mejor precisión. Con el escaneo digital en 3D, el diente dañado queda inmediatamente digitalizado y diseñado en 3D con una rotación en los 3 ejes y con un volumen y calidad muy bien emulado (dependiendo claro está de la calidad del escáner). El odontólogo de esta forma podrá diseñar y desarrollar una corona en forma digital de tal manera que quedará muy bien adecuada y con sus dimensiones apropiadas para colocar satisfactoriamente en su paciente, sin traumatismos.

Con la corona ya prototipada y moldeada en 3D, se procede a realizar su impresión en una ruteadora o fresadora o máquina CNC, aunque también se podría usar una impresora 3D con alta definición, donde la corona es desarrollada y moldeada en un bloque de composición dental. En más o menos 10 minutos, un odontólogo podrá tener en sus manos la corona dental en cerámica donde en la misma sesión la podrá adecuar y colocar a su paciente.

Aunque debemos aclarar que esta técnica comenzó hacer empleada desde el año 1985 y es conocida como el sistema CEREC (Chairside Economical Restoration of Esthetic Ceramics), hoy en día la encontramos más perfeccionada gracias a los avances tecnológicos de los aparatos involucrados y materiales, además de que sus costos han bajado más.